Revisión del curso por el Dr. Rafael López González

1. Revisión por el Dr. Rafael López González

REVISIÓN FINAL.

Por el doctor especialista en Neurofisiología Rafael López González

Responsable de la Unidad del Sueño en el Hospital Clínica Juaneda  Miramar de Palma de Mallorca

 

Mis felicitaciones por el esfuerzo realizado al desarrollar este curso para pacientes.

Revisado todo el curso, quiero que quede claro que el SPI es un trastorno crónico pero eso no significa que se requiera siempre de un tratamiento farmacológico. La mayoría de fármacos que se usan como los dopaminérgicos y las benzodiacepinas, tienen tolerancia, es decir que cada vez se necesita de más dosis para cubrir los síntomas y el aumento de dosis conlleva más riesgo de efectos secundarios. Por ello es esencial el tratamiento no farmacológico pero ese tratamiento no es ni métodos naturales, ni suplementos alimenticios, ni acupuntura, ni homeopatía, ni derivados cannabinoides. El tratamiento no farmacológico pasa por implicar al paciente en unas medidas de higiene del sueño en las que se entienda muy bien cuál es el contexto ideal en el que se debe desarrollar su día a día, las condiciones ideales para llegar a la cama, prevenir / reducir los factores agravantes de piernas inquietas y que todas ellas se adapten de la mejor forma a sus necesidades sociales, laborales y familiares.... por tanto cuanto más eficaces sean esas medidas no farmacológicas, menos dosis y durante menos tiempo serán necesarios los fármacos.

Por otro lado señalar que el diagnóstico es clínico, un médico debe ya saber las características de un Síndrome de Piernas Inquietas, pero el diagnóstico de confirmación lo da un estudio polisomnografico de sueño. Muchas veces se llega al diagnóstico de SPI, habiendo descartado antes otros trastornos neurológicos periféricos, realizando por ejemplo un electromiograma, pero esto no es absolutamente necesario. Sí es necesario una analítica completa que nos ayude a descartar las causas secundarias de SPI, como la ferropenia, hipertiroidismo, insuficiencia renal, etc.

Esencial es que al igual que hay factores secundarios que generan SPI, hay factores agravantes que aumentan la clínica de un SPI primario o secundario, como el calor, el estrés, la ansiedad, el insomnio, el alcohol , la cafeína , y otros.

Un saludo y enhorabuena por todo el esfuerzo que han realizado.