Tratamiento farmacológico

1. Tratamiento farmacológico

Suplementos de Hierro

A veces, el tratamiento de una afección preexistente, como la deficiencia de hierro, alivia notablemente los síntomas del síndrome de las piernas inquietas.

Corregir una deficiencia de hierro puede consistir en recibir suplementos de hierro por vía oral o intravenosa. Sin embargo, solo se deben tomar suplementos de hierro bajo supervisión médica y después de que se hayan controlado los niveles de hierro en sangre mediante analítica.

Pincha aquí para mayor información sobre la ingesta de hierro

Tratamiento con medicamentos

Existen varios medicamentos que deben utilizarse con supervisión y receta médica, la mayoría se desarrollaron para tratar otras enfermedades, no son específicos para el SPI pero actuan reduciendo  la molestia en las piernas. Algunos de ellos son los siguientes:

1.   Medicamentos que aumentan la dopamina en el cerebro:

Estos medicamentos actúan sustituyendo la dopamina que no se genera correctamente en el cerebro. La rotigotina  y el pramipexol están autorizados para el tratamiento del síndrome de las piernas inquietas (o la enfermedad de Willis-Ekbom) de moderado a grave.

Los efectos secundarios a corto plazo de estos medicamentos suelen ser leves e incluyen náuseas, aturdimiento y fatiga. Sin embargo, también pueden causar trastornos del control de los impulsos, como el juego compulsivo y la somnolencia diurna. Su uso a largo plazo puede dar lugar a la "potenciación de los síntomas" que veremos más adelante.

2.   Medicamentos que afectan los canales de calcio:

Ciertos medicamentos, como la gabapentina y la pregabalina, son efectivos para algunos pacientes de SPI, aunque se usan en epilepsia y en enfermedades relacionadas con el dolor causado por los nervios.

3.    Opiodes:

Los medicamentos narcóticos pueden aliviar los síntomas leves a graves, pero pueden crear adicción si se administran en dosis altas. Algunos ejemplos incluyen codeína, oxicodona , tramadol .

Visite estos enlaces sobre el uso de cannabis para mejorar el SPI por la retirada de opioides

Enfermedad de Willis-Ekbom/síndrome de piernas inquietas en pacientes con abstinencia de opiáceos.

Muchos pacientes con trastorno de uso de opioides informan síntomas similares al síndrome de piernas inquietas (SPI) durante la abstinencia. Sin embargo, si estos síntomas son verdaderos SPI, todavía se desconocen sus factores predictivos y el efecto del tratamiento con pregabalina.

Resultados:

La edad promedio de los sujetos incluidos en este estudio fue de 30.2 (± 10.4) años. La duración media del abuso de sustancias fue de 56.8 (± 38.4) meses. Diez pacientes desarrollaron síntomas de RLS. Los grupos con RLS y sin RLS fueron comparables con respecto a la demografía, los parámetros de laboratorio y la dosis de buprenorfina necesaria para controlar los síntomas de abstinencia. En promedio, el SPI apareció después de 1.7 días de abstinencia. Los pacientes describieron sus síntomas, tales como sensación de arrastre, de arrastramiento en los músculos o simplemente dolor. Ocho de cada 10 sujetos informaron síntomas limitados a las piernas; sin embargo, dos describieron problemas similares en sus extremidades superiores también. Se observó un cambio en el patrón de sueño con retraso en el inicio del sueño por la noche, retraso en la hora de despertarse por la mañana y una mayor proporción del día dormido. Pregabalina produjo alivio significativo a los síntomas de SPI y la calidad del sueño.

Conclusión:


El SPI durante la abstinencia de opiáceos fue una enfermedad independiente observada en la mitad de los pacientes. Parecía estar mediado a través de receptores mu, con contribuciones de otros factores. La pregabalina mejoró los síntomas de SPI y la calidad del sueño en estos pacientes.

Uso de productos de la planta Cannabis para los síntomas de la
enfermedad de Piernas Inquietas. Un estudio de seis casos.


En el caso del Síndrome de Piernas Inquietas, los ensayos clínicos sobre su tratamiento con cannabinoides son bastante escasos. Hasta hace poco, la mayor parte de la información se había obtenido a través de experiencias anecdóticas de muchos pacientes diferentes. De acuerdo con esto, el cannabis ingerido a través de alimentos, como galletas o pasteles, no fue muy efectivo, mientras que la planta inhalada actuó de manera rápida y efectiva. Sin embargo, el alivio de los síntomas no fue muy duradero, desapareció después de una o dos horas. Por lo tanto, se considera que el cannabis fue más eficaz para tratar los síntomas del síndrome de piernas inquietas que dificultan el sueño. A pesar de esta falta de estudios, las investigaciones que se han realizado son prometedoras.

El estudio publicado por Megelin T  indicó que el cannabis alivió los síntomas de los seis pacientes con Willis-Ekbom que participaron en él. Cinco de estos pacientes informaron una desaparición total de los síntomas después de realizar un tratamiento de cannabis. Uno, además, describió un alivio completo después de consumir cannabidiol (CBD). También informaron mejoras significativas en la calidad del sueño después de comenzar el tratamiento con cannabinoides.

Otros estudios sugieren que los cannabinoides que se encuentran en el cannabis interactúan con los receptores CB1 y CB2 del sistema endocannabinoide para modular la liberación de dopamina, que tiene un papel muy importante en el control del síndrome de piernas inquietas. Esta regulación de la dopamina, gracias al cannabis, ha servido como tratamiento para otros síntomas de trastornos del movimiento como el de Parkinson, por lo que no es exagerado pensar que también podrían ayudar a los pacientes con síndrome de piernas inquietas.


Nota del recopilador: Cuando se habla de cannabinoides los autores se estan refiriendo a substancias químicas derivadas de la planta pero que no tienen el producto THC (tetra-hidro-cannabinol) que es la sustancia estupefaciente de la planta y la que puede producir habituación; se trata de la substancia carnabidiol, autorizada en farmacia. No obstante se recomienda no consumir de forma espontanea estos productos sin antes consultar con su médico.


Referencias
[1] Poza Aldea, J.J; Sansa Fayos, G; Pujol Sabaté, M; Puertas Cuesta, F.J; Iranzo de Riquer, A; García Borreguero, D. (2013). Síndrome de Piernas Inquietas o enfermedad de Willis-Ekbom. Grupo de estudio de la Sociedad Española de Neurología y de la Sociedad Española del Sueño.


[2] Bainbridge, J .; Buchfuhrer, M. (2015). Marihuana medicinal y WED / RLS. Nightwalkers, invierno 2015, p.8.

[3] Megelin, T., y Ghorayeb, I. (2017). Cannabis para el síndrome de piernas inquietas: un reporte de seis pacientes. Sleep Medicine, 36, p.182-183.


[4] de Fonseca, F. R., Gorriti, M. A., Bilbao, A., Escuredo, L., García- segura, L. M., Piomelli, D., y Navarro, M. (2001).

4.    Relajantes musculares y medicamentos para dormir:

Conocidos como benzodiacepinas, estos medicamentos ayudan a dormir mejor por la noche, pero no eliminan la sensación en las piernas y pueden causar somnolencia durante el día. Un sedante comúnmente utilizado para el síndrome de las piernas inquietas es el clonazepam.

Generalmente estos medicamentos solo se administran si ningún otro tratamiento proporciona alivio.

Como no existe un tratamiento específico y definitivo, es posible que lleve varios intentos para que tú y tu médico encontréis el medicamento o combinación de medicamentos que mejor se adapten a ti.

No te pierdas este testimonio sobre tratamiento farmacológico del SPI