¿Cuáles son sus causas?

1. Causas del SPI

Los estudios de investigación sobre el SPI sugieren un trastorno en el funcionamiento de la dopamina, una sustancia presente en el sistema nervioso que está encargada de la regulación del movimiento.

A su vez, la dopamina precisa del hierro para funcionar correctamente, y se ha visto que en los pacientes con SPI existe un mal funcionamiento del hierro y/o disminución de los depósitos (niveles de ferritina).

Una variación del gen BTBD9 localizado en el cromosoma 6 predispone a padecer el síndrome de las piernas inquietas (SPI), según un estudio dirigido por investigadores del centro deCODE Genetics de Reikiavik (Islandia) y de la Universidad de Emory de Atlanta (Georgia). El estudio aclara que la variante genética no es la causa de padecer esta dolencia tan molesta, sino que representa un factor de riesgo para desarrollarla. Probablemente el hecho de padecer el SPI se deba a la presencia de esta variante genética junto a otros factores, como por ejemplo niveles bajos de hierro u otros genes todavía no conocidos.

Recientes investigaciones médicas han encontrado que un gran número de pacientes con piernas inquietas padecen insuficiencia venosa. Aún no está claro si puede tratarse de una causa única o que actúa junto con las anteriormente citadas. Una vez que la insuficiencia venosa se ha identificado correctamente, una variedad de métodos de tratamiento conservador pueden ser utilizados; estos pueden incluir elevar las piernas cuando sea posible, evitar largos períodos de pie o sentado, el uso de medias de compresión y mantener un estilo de vida activo. Si estos métodos no tienen éxito, hay otros que van desde medicinas a la estirpación o anulación de las venas mediante un EVLA (laser endovenoso) o escleroterapia; con todo ello mejorarán también los sintomas del SPI.

Otra causa del SPI podría ser la radiculopatía lumbo-sacra, tanto de sintomatología con dolor como de parestesia o hipoestesia en las regiones correspondientes de las piernas. La causa más común de radiculopatía lumbosacra es debida a la compresión de una raíz nerviosa por hernia discal en menores de 50 años, y por cambios degenerativos en mayores de 50. Existen otras causas mucho menos frecuentes de radiculopatía: tumores, infecciones (absceso epidural, enfermedad de Lyme), hematom epidural, etc.